Basta de hacerle el juego al régimen por Juan Pablo Crespo / @juanpamark

POR JUANPABLO CRESPO - VENEZUELA - 06 APR 2017, 12:49 P.M.

No, no podemos seguir haciéndole el juego al régimen venezolano de quedarnos de manos cruzadas, entretenidos en cómo conseguir una caja de los Clap, medicinas, el dinero para la subsistencia o analizando mapa en mano para dónde y cuándo me voy por aire o por tierra porque “esto ya no tiene remedio”.

Tampoco podemos quedarnos entrampados en una discusión eterna sobre si vivimos o no en democracia. Los aferrados al poder dirán siempre que sí porque si este artículo se lee es porque, según ellos, vivimos en plena democracia. Pues no, la democracia es más que eso y más que procesos electorales que en el pasado se realizaron y ahora tienen cerrado todos los caminos, con el anuncio público y notorio de las autoridades.

Venezuela siempre fue un país multipartidista, con muchos y graves defectos en sus organizaciones representativas del pueblo, pero ahora todos los males están concentrados y magnificados  en un solo partido que se confunde con un Poder Ejecutivo todo controlador, desde lo legislativo hasta lo electoral, pasando por lo judicial y hasta lo ciudadano. Sí, hasta lo más ciudadano que podamos pensar porque para cualquier cosa nos exigirán un carné que llaman de la patria.

Allí están los ejemplos de la Asamblea Nacional y el TSJ. El primero aplastado y reducido a cero por órdenes que directamente salen de Miraflores hasta las oficinas del máximo tribunal de justicia del país. Y cuando los poderes independientes quedan sometidos a los designios de una sola persona, entonces la democracia se estrella contra los hechos, como se estrella cada vez que la censura aprieta sus tuercas y la autocensura aprieta las  suyas, cada vez que el derecho a la protesta pacífica es reprimida con violencia, cada vez que el derecho a la libre expresión es acallado o el derecho a la información desconectado.

Ponerse a discutir si existe o no plena democracia es continuar con el juego del régimen, con su parafernalia. Es como ponerse a discutir si en Venezuela existe o no hiperinflación, como si los tecnicismos o las respuestas fueran alivio para aquellos que apenas tienen para comer o entre la basura calman el hambre, pero no pueden calmar el dolor de vivir “in extremis”.

El régimen de Maduro ha sido claro desde hace bastante tiempo: “Aquí no habrá elecciones”…, “del poder no nos sacarán nunca…”, “seguiremos profundizando la revolución…”, “los traidores a la patria terminarán tras las rejas”… ¿Qué más hace falta? “Despierta y reacciona”, decía el papa Juan Pablo II, baluarte de la libertad.

Venezuela no aguanta más, pero no aguanta más indiferencia de sus ciudadanos. Más allá de nuestras fronteras lo tienen bien claro: los venezolanos tienen que actuar y reaccionar. Basta de quedarnos de manos cruzadas porque “esto se jodió”. Y por supuesto que un cambio de Gobierno tampoco basta, se requiere un proyecto país de corto, medio y, sobre todo, largo plazo.

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"El destructor de un país" por Juan Pablo Crespo @juanpamark

POR JUANPABLO CRESPO -VENEZUELA - 07 JUL, 12:49 P.M.
Por supuesto que no es el único, porque Nicolás Maduro no actúa solo en su plan de destruir a Venezuela, culpar a otros y así gobernar eternamente en medio del caos. Antes de su (des)gobierno también hubo malas y muy malas administraciones, como la de Chávez y una larga lista ...