La esclavitud como vicio / Pablo Brito - Altamira

POR POR LA CONCIENCIA - OPINIÓN - 29 APR 2017, 9:13 A.M.

¡Y ahora resulta que por decirles la verdad me he vuelto su enemigo!

Gálatas 4:16

 

Como ciertas mujeres que son víctimas consuetudinarias de la violencia doméstica y disimulan los moretones con maquillaje, algunos países encuentran formas de ocultar los maltratos, las torturas y los crímenes de sus gobernantes para evitar la inevitable ruptura sin la no llegarán a nunca a ser libres.  Mintiéndose a si mismos, caen nuevamente en la trampa de promesas incumplidas una y otra vez, que llevan siempre a nuevos actos de violencia. Se convierten así en víctimas voluntarias con tal de no involucrar a terceros que pudieran conocer la verdad que intentan ocultar.

¿Vergüenza? ¿ Miedo? ¿Esperanza de que las cosas cambien de pronto?

Hay incluso quienes mienten en nombre del ‘amor’ que sienten por quien los maltrata. El victimario, en efecto, suele ser manipulador y finge ser la verdadera víctima de una relación “sin la que no podría vivir”, por lo que es capaz de rogar de rodillas que lo perdonen para luego recomenzar con los maltratos, cada vez mayores y más crueles.

Lo cierto es que en el caso de las mujeres, un porcentaje importante termina sufriendo heridas graves y  no pocas terminan muertas.

Ocurre que algunas  naciones también acaban diezmadas por regímenes atroces que se comportan de la misma manera. Parece que solo cuando se llega al borde del precipicio la población cae en cuenta de que esperar remisión en comportamientos psicopáticos crónicos es también una forma de locura. A veces es demasiado tarde y la caída al abismo se hace fatal.

Con las parejas, siempre hay, desde luego, amigos de la esposa que saben lo que en verdad ocurre y  se atreven a pedirle que actúe para no seguir sufriendo. Cuando la cosa llega a mayores también los vecinos intervienen, incluso a riesgo a veces de verse afectados por la violencia del torturador. Pero ella, presa del vicio que llama ‘amor’, se alejará de quienes tratan de ayudarla y los considerará sus enemigos, porque conocen la verdad que trata de ocultarse a sí misma.

Nada, en efecto, puede resolverse sin que la víctima tome conciencia de su condición de adicta,  pida auxilio y acepte la ayuda y las reglas de su nueva vida. La primera, por supuesto, es evitar nuevos encuentros con el agresor. Esto significa, en caso de uniones de pareja, una inmediata separación, acompañada de recursos que protejan a la victima de nuevos contactos aparentemente inocentes en los que a través de fingidos arrepentimientos el círculo vicioso recomience.

En el caso de las naciones el esquema es similar. La única salida es decidir definitivamente que no se someterán más y que aceptarán la guía de quienes buscan su bien.

En casos domésticos, no faltaran allegados a quienes por una razón u otra no les conviene que la pareja se fracture y se acercarán como supuestos mediadores para propiciar una falsa reconciliación que beneficiará al violento y perjudicará al débil, pero salvaguardará sus intereses. Igual ocurre con las sociedades y los países. Siempre hay consejeros ‘desinteresados’ que se ofrecen a lograr la  paz entre las partes para cosechar laureles o mantener negocios muy rentables con quienes detentan el poder. Muchas veces la paz que se consigue de ese modo es la de los cementerios.

También hay falsos abogados que se presentan como representantes de los derechos de la parte afrentada y luego negocian con el adversario en contra de su defendido. Estos son especialmente difíciles de detectar, porque  son maestros en el arte del fingimiento y la manipulación.

La fuerza para decir que no y liberarnos definitivamente de un vicio viene siempre de lo Alto. Elevemos una plegaria para que el Espíritu nos ayude a terminar con una tiranía en la que estamos dejándonos matar y , por lo tanto, siendo cómplices de nuestros propios verdugos.

Pablo Brito Altamira

@Hermeticum

Loading...

La mesa, el puño y la constituyente de calle / Pablo Brito-Altamira

POR POR LA CONCIENCIA -OPINIÓN - 01 MAY, 12:40 P.M.
Es hora de que la sociedad civil opositora encuentre su propia identidad como grupo independiente. Dicho grupo sería inmediatamente mayoritario en el país.

Guía de la #Resistencia Civil No Violenta ( + VIDEO )

POR POR LA CONCIENCIA -VENEZUELA - 28 APR, 9:42 A.M.
La lucha que el pueblo de Venezuela sostiene contra este régimen dictatorial debe caracterizarse como Resistencia Civil No Violenta.

Reivindicando a Malaparte / Adriana Vigilanza @adrianavigi

POR POR LA CONCIENCIA -POLÍTICA - 25 APR, 7:16 A.M.
El término “Coup d’Etat” (“Golpe de Estado”, en francés), se remonta a la Francia del Siglo XVII. Se usó entonces para referirse a una serie de medidas violentas y repentinas, tomadas por el Rey, sin respetar la legislación, ni las normas morales, para deshacerse de sus enemigos

El Tinglado de la Tortura / Luis Marín

POR POR LA CONCIENCIA -POLÍTICA - 24 APR, 7:24 A.M.
Las tiranías de Cuba, Nicaragua, Bolivia, Ecuador y Venezuela pueden gozar tranquilas de la impunidad que les concede el andamiaje construido por las internacionales comunistas, socialistas e islamistas, que influyen en organizaciones como la ONU, UE, OEA, OUA, etc