Canadá, la 'tierra prometida' de los desahuciados de Donald Trump

Febrero 12, 2017

El flujo de inmigrantes y refugiados procedentes de EEUU ha aumentado considerablemente en los últimos meses

La peligrosa ruta de EEUU a Canadá ha dejado a varios refugiados con dedos amputados por el frío

En la pequeña localidad canadiense de Emerson, fronteriza con Estados Unidos por Dakota del Norte y Minnesota, la autoridades locales se reunieron de emergencia hace unos días con miembros de la comunidad y la policía. En medio de temperaturas gélidas (los termómetros pueden llegar a marcar 20º bajo cero) y en sólo un fin de semana, 22 personas habían cruzado la frontera por este punto para buscar asilo en el país, según los datos de la Policía Montada de Canadá.

Uno de ellos, el somalí Farhan Ahmed inició la ruta después del anuncio del veto migratorio del presidente Donald Trump por miedo a que le devolvieran a Somalia. "Decidí probar suerte en Canadá y pedir protección porque si me deportasen a Somalia seguramente me matarían", explicaba a la agencia AFP en el hotel del pueblo.

Ahmed, de 36 años, huyó de su país después de haber visto como asesinaban a su padre y recibir amenazas de muerte. Su primer destino estadounidense fue Texas. El recibimiento en 2014 no fue tan cálido como esperaba y su petición de asilo le fue denegada; trabajaba conduciendo un camión. Cuando el 27 de enero Trump firmó la controvertida orden ejecutiva -que los tribunales han paralizado en varias instancias-, Ahmed se subió a un autobús rumbo a Minneapolis huyendo de la deportación. De ahí, pagó a un hombre por que le llevara hasta Dakota del Norte.

En el camino, cerca de la frontera, el conductor le abrió la puerta a él y a otros tres africanos, y les dio la instrucción "caminad al norte". Esta peligrosa ruta con dirección a Emerson ha dejado a varios refugiados con dedos amputados por el frío después de haber padecido congelación en manos o pies. Así le sucedió a dos guineanos que hicieron el camino a pie en Nochebuena y que fueron recogidos en la carretera después de diez horas de caminata en la nieve.

El flujo de inmigrantes y refugiados procedentes de EEUU ha aumentado considerablemente en los últimos meses. La directora ejecutiva de Manitoba Interfaith Inmigration Council, Rita Chahal, reconocía en varios medios que hasta hace poco se atendían entre 50 ó 60 casos de peticiones de asilo al año. "En enero, tuvimos 40, y desde el pasado mes de octubre, 118", señalaba la responsable de esta organización conocida como Welcome Place (lugar de bienvenida), que se ocupa del asentamiento de refugiados en la provincia de Manitoba.

Según la Agencia Fronteriza de Canadá, entre abril de 2016 y enero de 2017 más de 400 personas llegaron al país buscando refugio. Una cifra que contrasta con los 68 del ejercicio 2013-2014. La mayoría procedente de Siria, Irak, Eritrea, Nigeria o Somalia.

En realidad, es difícil tener cifras certeras de cuántas personas cruzan la frontera de manera clandestina para sortear el acuerdo entre EEUU y Canadá de "tercer país seguro", que establece que quienes se encuentran en el primer país no serán elegibles para solicitar asilo en el segundo salvo excepciones.

Esto ha llevado a muchos refugiados a no cruzar legalmente a Canadá. Desde hace días, activistas que abogan por los derechos de los asilados han pedido al gobierno que suspenda el acuerdo con EEUU que entró en vigor en 2004; no creen que EEUU se pueda considerar un país seguro para los refugiados tras la orden firmadas por Trump.

Este lunes está previsto que el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, y el presidente estadounidense se reúnan en Washington. Dos mandatarios con visiones muy diferentes sobre las fronteras. "A aquellos huyendo de la persecución, el terror y la guerra, los canadienses os daremos la bienvenida con independencia de vuestra religión. La diversidad es nuestra fortaleza", escribía Trudeau en Twitter un día después de que Trump firmase la orden ejecutiva que prohibía el acceso a viajeros de siete países de mayoría musulmana en EE.UU.

La llegada de refugiados ha seguido estos días sin que las bajas temperaturas les hagan desistir de caminar a través de los campos nevados hasta la nueva 'tierra prometida'. Tres somalíes fueron detenidos por la patrulla fronteriza estadounidense el pasado martes cuando intentaban llegar al pueblo.

En Emerson, con unos 700 habitantes, se ha reforzado la vigilancia, pero también se han implementado medidas para ayudar a los potenciales buscadores de asilo. Se ha acondicionado una instalación para darles cobijo y Welcome Place ha aportado kits con mantas, almohadas y productos de higiene personal.

De aquí muchos partirán hacia Winnipeg, a poco más de 100 kilómetros de Emerson, para presentar los documentos necesarios para pedir asilo. Farhan Ahmed ya lo ha hecho. Ahora toca, de nuevo, esperar a la audiencia.

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