Detenidos durante represión en UDO Cumaná: Veinte días de golpes físicos y psicológicos

Junio 17, 2017

Evaluz Suárez Villaroel y Carlos Durán Gedeón una estudiante de 23 años y un empleado famoso por ser activista y comediante ambos miembros de la institución universitaria, fueron detenidos entre el 16 y 18 de mayo tras la represión que realizó la Guardia Nacional y motorizados armados

Junio 17, 2017 10:20 pm

Cumaná.- Veinte días privados de libertad, acusados de terrorismo, agavillamiento, asociación para delinquir, daños a la propiedad pública y privada y traición a la patria, la estudiante Evaluz Suárez y el trabajador de la Universidad de Oriente (UDO), Carlos Durán,  compartieron un mismo sitio de reclusión: la alcabala de la Guardia Nacional (GN) en Puerto de la Madera. Ambos fueron detenidos tras la represión que realizó la GN en las protestas estudiantiles ocurridas en la UDO Cumaná entre el 16 y 18 de mayo, días en los que la casa de estudios estuvo bajo ataques de motorizados armados.

Antes de ser detenidos, ni Suárez ni Durán sabían de la existencia del otro. Las circunstancias los obligaron a crear un lazo de amistad y acompañamiento en medio de la tormenta; ambos fueron capturados sin siquiera participar en las protestas ocurridas los días de su detención, fueron golpeados y torturados psicológicamente y pasaron días privados de libertad tras apelaciones de la Fiscalía del Ministerio Público (MP).

Las detenciones de Evaluz y Carlos generaron una ola de protestas que no solo ocurrieron en la sede de la UDO, sino que se extendieron hasta los alrededores del Circuito Judicial de Cumaná. No era la dirigencia política de Cumaná la que convocaba las protestas, eran los estudiantes universitarios y trabajadores de la máxima casa de estudios del oriente del país quienes se iban a las calles para reclamar la liberación de la estudiante y el trabajador.

La primera en llegar a la alcabala de Puerto de la Madera fue Evaluz Suárez, una joven de 23 años con discapacidad motora congénita y cursante de quinto semestre de la carrera de Trabajo Social. Detenida la tarde del 16 de mayo al salir de la universidad, cuando culminaba un curso académico, Evaluz fue golpeada, quemada con sustancias ácidas, amenazada de violación y de ser enviada a cárceles de máxima seguridad. Todo ocurrió mientras la Guardia Nacional reprimía las protestas de los jóvenes que exigían la liberación de Jesús Arcia, un estudiante udista de la carrera de Informática, detenido el 8 de abril durante una marcha opositora y enviado a la cárcel de La Pica en Monagas tras un juicio militar.

“Me detuvieron al salir de la universidad, me montaron en el Convoy y en ese mismo momento me golpearon, me echaron un polvo ácido en los ojos y en partes de mi cuerpo”, relató Evaluz. Las primeras horas dentro del convoy fueron las más crueles, según detalló la estudiante: “Me maltrataron funcionarios femeninos y masculinos, me decían que me iban a trasladar a Puente Ayala o a La Pica, que no iba a ver más a mi familia y que esos presos en la cárcel iban a abusar de mí. Me tocaron mis partes íntimas, me golpearon y dieron cachetadas, me golpearon con cascos, se montaron encima y me dieron golpes por las costillas. No sé por qué la agarraron conmigo; se antojaron de mi”.

Los veinte días privada de libertad cambiaron la vida de Evaluz. En medio de todos los maltratos, la joven recuerda un rostro, un teniente de la GN que la amenazó de violación en reiteradas oportunidades y quien hasta ahora es la causa principal del temor que tiene al salir a la calle. La estudiante teme represalias. “Tengo miedo de salir a la calle, el Teniente anda suelto, eso es un peligro para mí y mi familia. Pienso mucho esto de salir a la calle, temo que el salga de la nada y me haga cualquier cosa” confesó.

Suárez salió en libertad el 3 de junio. Los abogados de Suárez, Carlos Rodríguez y Armando López Allen, solicitaron ante la Fiscalía de Derechos Fundamentales en Cumaná una medida de protección para la estudiante, mientras se realiza la detención del teniente Jesús Vera, uno de los funcionarios castrenses acusados de tratos crueles a la joven.

 

Dos días después de la detención de Evaluz, el 18 de mayo, le tocó el turno fatídico a Carlos Durán Gedeón de ser detenido por funcionarios de la GN. Este hombre, un joven de 30 años, es trabajador de la UDO y conocido en Cumaná por ser humorista y emprendedor en el área de turismo. Carlos nunca ocultó en redes sociales sus acciones a favor de manifestaciones pacíficas opositoras y, por ende, su rechazo a la gestión gubernamental actual.

A las 3:00 p.m. del 18 de mayo, Carlos recibió un mensaje por Whatsapp que le alertaba sobre la represión que ejecutaba la GN en la Universidad de Oriente y del ingreso de motorizados armados a la sede educativa, situación que horas después sería confirmada por la rectora udista Milena Bravo de Romero. El joven tomó su motocicleta y acudió a su puesto de trabajo con la intención de recoger los equipos electrónicos que temía fuesen robados por personas irregulares que habían ingresado en el campus.

Momentos después de acceder a los espacios de la UDO, el mismo GN que lo dejó pasar le llamó y le notificó que quedaba detenido. Un segundo funcionario le dijo que lo capturara porque Durán “estaba fichado”. “Ellos me tenían fichado por ser activista y por mis publicaciones en redes sociales. Mostraron una foto y esa imagen la tomó un estudiante durante las protestas ocurridas el día que detuvieron a Evaluz. En ese momento, yo me había bajado de mi moto a retirar un pote con aceite quemado que estaba en medio del camino y no me dejaba pasar, con esa foto asumieron que yo era terrorista y no hubo investigación seria”, relató.

Al momento de ser detenido, Carlos no recibió golpes físicos. Los uniformados le dijeron que “había salido barato en su detención” al no ser capturado en protestas, como los demás. Los golpes vinieron después. El joven relató que durante las dos primeras noches, funcionarios ingresaban a los sitios donde estaban recluidos y les daban palizas a los detenidos. “Nos decían que a los guarimberos hay que matarlos. Ellos pierden la cordura y no sabe que aunque estemos detenidos tenemos derechos”.

Sin embargo, Carlos pensaba que saldría en libertad y que su detención no sería prolongada. Fue liberado, pero su medida cautelar incluye régimen de presentación en tribunales cada siete días, por tiempo indefinido y el aval de dos fiadores, condiciones que le impiden salir de Cumaná. “Soy una buena persona, soy un buen ciudadano que trabaja duro y que aporta a la sociedad. Sé que habrá justicia”, manifestó.

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