Salas Romer: No se puede ir a elecciones en un país invadido

Agosto 13, 2017

He venido leyendo y escuchando razonamientos en general muy bien hilados, que concluyen en que la Oposición debió en efecto concurrir a las elecciones regionales, entre otras, para no perder el juego por forfeit (el termino lo agrego yo) y de paso consolidar el respaldo internacional que hemos logrado. Creo que están equivocados. Me explico: O invocamos el 350, como en efecto lo hizo la Asamblea Nacional, o no lo invocamos.

A mi juicio, el 350 tiene que ver con un derecho que nace de la violación de la Constitución… lo que en este caso incluye, además de aspectos formales, flagrantes violaciones a los derechos humanos y la presumible responsabilidad del Estado en relación a crímenes de lesa humanidad. En un plano distinto, también tiene relación con dos realidades: la crisis humanitaria y otra, igualmente inocultable: Somos un país invadido. Según testimonio de Luis Almagro ante el senado norteamericano, hay en nuestro territorio un ejército de ocupación cubano de 15 mil hombres. Agrego los 30 mil civiles informantes que actúan en otras esferas.

Bien. Por si estas no fueran razones suficientes, la solidaridad internacional cada día tiene más que ver con la seguridad del hemisferio que con la suerte los venezolanos. No me extiendo en las razones pero lo digo con conocimiento de causa y absoluta seriedad. Siendo así, seguir a estos fines, la ruta democrática es tomar un camino además de adjetivo, contradictorio. Y no solo eso. Un camino que ha llevado a desmoralizar a una población que en la calle y en el mundo protestó por razones mucho más profundas y que hoy, asombrada, al ver a la Oposición venezolana concurrir a elecciones “democráticas”, (y además a nivel subnacional), en no pocos casos se siente profundamente engañada.

Nota de Prensa
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