BBC: Quién puede beneficiarse más por el recorte en la producción de petróleo anunciado por la OPEP

Septiembre 29, 2016

Las noticias que llegan de Argelia son un salvavidas de esperanza para todos los petroleros luego de un año económicamente desastroso para ellos.

El miércoles, los delegados de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) reunidos en el país norteafricano, anunciaron un acuerdo para reducir su producción, que inmediatamente produjo un efecto de subida en los precios.

De concretarse en los próximos meses, sería el primer recorte de la oferta organizado por la OPEP desde 2008.

Y presenta potencialmente un cambio en la tendencia negativa que lleva meses prevaleciendo en los precios internacionales del crudo.

Asunto vital

Que hay mucho en juego, es una manera delicada de decirlo.

Gobiernos en todo el mundo, desde Rusia hasta Brasil, pasando por Colombia, Venezuela y muchas otras naciones más, han sufrido gravísimos efectos fiscales debido a la caída en los precios del crudo desde 2014.

Para algunos de los gobiernos en estos países, que el ingreso petrolero suba o no puede ser la diferencia entre la supervivencia política o el colapso.

Los indicios fueron positivos en las primeras horas después del anuncio. El precio del barril de petróleo subió brevemente en 6% hasta llegar casi a los US$50 en las primeras horas del jueves.

La gran duda es si el acuerdo se concretará.

Unos más que otros

"Es poco probable que los precios vuelvan a los niveles que tenían hace un par de años, de US$80 y US$100", le dice a BBC Mundo Sebastián Borgarello, vicepresidente de Consultoría en Wood Mackenzie, firma especializada del sector petrolero basada en Houston.

Pero la perspectiva de un potencial acuerdo en la OPEP empieza a reducir la incertidumbre en que había caído el mundo del petróleo.

Si bien una recuperación del ingreso petrolero es una buena noticia para todos los productores, es posible que algunos se beneficien más que otros.

En primera instancia, para que los precios se eleven permanentemente, como espera la OPEP, es necesario que la producción se recorte y, por lo tanto, en una primera instancia, sacrificar ventas e ingresos.

Arabia se esfuerza

La expectativa es que el mayor exportador de la OPEP, Arabia Saudita, sea el que esté al frente de este esfuerzo por reducir el monto de petróleo que llega a los mercados internacionales, para así conseguir que suba de precio.

No obstante, hay otras naciones productoras de petróleo que no son parte de la OPEP, pero se beneficiarían obviamente de un aumento en el precio del crudo. Y por no formar parte de esa organización, no tendrían ninguna obligación de reducir su producción.

"Los países que están fuera de la OPEP se van a aprovechar de la situación", dice Borgarello.

Entre los grandes productores petroleros que no son parte de la OPEP está Estados Unidos, que en los últimos años se había convertido por cuenta del fracking en la nueva estrella de la producción del crudo.

Tampoco es miembro Rusia, cuyo gobierno depende en manera sustancial de las rentas petroleras para su estabilidad fiscal.

Y en América Latina, México, Brasil y Colombia son algunas de las naciones que se beneficiarían enormemente si la estrategia de la OPEP funciona.

Pero Venezuela, tal vez el país que más lo necesita en la región, tendría que esforzarse más para obtener iguales beneficios de los mejores precios del crudo.

Compromisos de la OPEP

Venezuela y Ecuador son integrantes de la OPEP y por lo tanto estarían comprometidos a mantener a raya su producción mientras sus vecinos petroleros intentarían aumentarla rápidamente para aprovechar los mejores precios.

"La realidad es que la capacidad de aumentar la producción hoy en Venezuela y Ecuador es muy limitada. No creo que en el corto plazo puedan aumentar mucho la producción aunque quisieran", le dice a BBC Mundo Borgarello.

En cualquier caso, para todos los países petroleros de la región, el panorama empieza a mejorar sustancialmente si el precio del crudo llega a niveles cercanos a los US$60 por barril, asegura Borgarello.

"En México, mejoraría muchísimo las cuentas" no solo de la empresa petrolera estatal Pemex sino del mismo gobierno, subraya.

Algo similar pasaría con Colombia y Argentina, anota el experto.

"La actividad petrolera colombiana estuvo casi paralizada en la primera mitad del año. A US$60, la actividad volvería a una casi normalidad".

Y en la misma Venezuela, incluso con pocas posibilidades de aumentar su producción, tener el barril de petróleo a US$60 actuaría como un bálsamo a la compleja situación fiscal.

"Venezuela no puede balancear su presupuesto con los precios actuales. Incluso va a ser delicado que lo pueda hacer con un precio de US$60 por barril, pero obviamente (será) mucho mejor que ahora", indica Borgarello.

Los más perjudicados

Y, sobra decirlo, un aumento de precio del petróleo va a ser mala noticia para los importadores netos del producto.

En el mundo industrializado, Europa Occidental y Japón tendrían una nueva razón para preocuparse en caso de que se consolide un aumento sustancial en la cotización del crudo.

Lo mismo se dirá de varias naciones centroamericanas y del Caribe, entre otras, en el hemisferio occidental.

Cuba, por ejemplo, sería todavía más dependiente del subsidio que recibe del gobierno venezolano, si sus necesidades de importación de energía se vuelven más caras.

De aquí a noviembre persistirán las dudas acerca de si la OPEP consigue volver por sus fueros y logra recuperar los precios del mercado internacional petrolero como lo hacía en décadas pasadas.

Pero por lo menos hay esperanza. Y eso, para algunas naciones, ya es un avance.

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